¿Cuál es la utilidad evolutiva del clítoris?
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El clítoris es una herramienta útil para excitarse. Eso no solo es placentero, sino que probablemente también sea útil.
Fuente: Quest - Elly Posthumus - Publicado el: 25/03/2022
El clítoris es mucho más grande de lo que se podría pensar. No fue hasta 1998 cuando la uróloga australiana Helen O’Connell trazó, por primera vez, un mapa exhaustivo de todo el órgano. El pequeño botón rosado que se puede encontrar en el exterior entre las piernas de una mujer, también llamado glande del clítoris, se ramifica y ensancha bajo la piel.
El clítoris se extiende internamente unos diez centímetros en diagonal hacia atrás en dirección a la vagina y los glúteos. Por tanto, la mayor parte del clítoris se encuentra escondida bajo tejido graso y hueso. El órgano está compuesto por el mismo tejido esponjoso que el pene.
El clítoris se hincha durante el sexo placentero
Si estimulas el clítoris de una manera agradable, el cerebro envía señales a los vasos sanguíneos que, a su vez, irrigan de sangre el clítoris. El tejido esponjoso se hincha considerablemente debido a esa excitación, al igual que un pene.
Al mismo tiempo, los músculos corporales se tensan, especialmente aquellos cercanos al clítoris y los de la propia vagina. En el punto culminante, estos músculos se contraen rítmicamente de forma repentina y, como mujer, experimentas un orgasmo. Después, la sangre abandona el clítoris.
Un clítoris hinchado previene infecciones
Solo por este placer, se puede decir que el clítoris es un órgano extremadamente útil. Pero hay más. Por ejemplo, O’Connell sospecha que el funcionamiento del clítoris previene infecciones de vejiga después del sexo. La parte interna del órgano se extiende junto al extremo de la uretra. Debido a que el tejido del clítoris se hincha considerablemente cuando una mujer se excita, según la uróloga, este presiona la uretra cerrándola. Como resultado, es más difícil que diversas bacterias penetren en la uretra durante el acto sexual.
El orgasmo retiene el esperma
El clítoris también podría ser funcional para la reproducción, aunque, desde una perspectiva evolutiva, el orgasmo femenino no es estrictamente necesario: las mujeres no necesitan llegar al clímax para quedar embarazadas. No obstante, existen indicios de que la fecundación resulta bastante más fácil cuando una mujer llega al orgasmo.
Biólogos de la Universidad de Manchester (Inglaterra) descubrieron que las mujeres que alcanzaban el clímax desde un minuto antes hasta 45 minutos después de que su pareja eyaculara, retenían mucho más esperma que las mujeres que no llegaban al orgasmo o que lo hacían más de un minuto antes que su pareja.
Clímax más frecuente con un padre adecuado
Los investigadores creen que la hinchazón y el deshinche del clítoris durante el orgasmo genera una fuerza de succión, la cual atrae el esperma hacia el útero. La idea es que las mujeres, al tener o no un orgasmo, determinan qué esperma debe entrar y cuál no.
De hecho, las mujeres llegan al orgasmo con más frecuencia con hombres atractivos que consideran aptos para ser los padres de sus hijos, que con parejas menos atractivas con las que no necesariamente desean tener hijos.
¿No es útil, sino un subproducto?
¿Tienen las mujeres, gracias a su clítoris, cierto control sobre quién será el padre de su descendencia? La última palabra aún no se ha dicho al respecto. También hay científicos que dudan de que el orgasmo femenino tenga alguna utilidad más allá del placer. Según el antropólogo estadounidense Donald Symons, el clítoris en las mujeres, al igual que los pezones en los hombres, podría ser una especie de subproducto de la evolución.
También podría ser que las mujeres puedan llegar al orgasmo porque el clítoris y el pene tienen el mismo origen: se desarrollan a partir del mismo tubérculo genital. Si ese es el caso, las mujeres solo pueden llegar al clímax porque el orgasmo es, casualmente, indispensable para que los hombres puedan reproducirse.